Cuando una lotificadora vende a 60 o 120 meses deja de ser solo vendedora y pasa a ser financiera. Este módulo administra ese crédito: monto financiado, enganche, plazo, tasa, periodicidad y el plan de pagos completo, calculado al confirmar la venta.
Es la diferencia de fondo entre una lotificadora y un comercio normal. Cuando usted vende un lote a 84 meses, está administrando un crédito, con todo lo que eso implica: amortización, intereses, mora, abonos extraordinarios y saldos que cambian con cada pago.
Eso en hoja de cálculo aguanta mientras haya veinte clientes. Cuando pasa de cien, el archivo se vuelve imposible de auditar: nadie sabe si la cuota que el sistema muestra es la correcta, ni si el saldo del cliente coincide con lo que realmente pagó.
El síntoma típico es que el estado de cuenta se arma a mano cada vez que un cliente lo pide, y que dos personas de la misma empresa dan dos saldos distintos para el mismo cliente.
Monto de reserva y fecha de vencimiento. El lote queda apartado y deja de ofrecerse.
Se genera la promesa de compraventa desde plantilla, con los datos del cliente, del lote y de la operación.
Contado o financiada, con descuento, enganche y precio final. El lote pasa a vendido.
Monto financiado, plazo, tasa y periodicidad. Se genera la tabla de amortización completa.
La reserva se convierte en venta sin volver a teclear los datos del cliente ni del lote: todo viaja de un paso al siguiente.
Con esos datos el sistema calcula la cuota y emite la tabla de amortización completa: número de cuota, fecha de vencimiento, capital, interés, cuota total y saldo después de aplicarla.
Este es un punto donde muchas implementaciones fallan. Cada lotificadora tiene su propia forma de calcular: unas usan cuota fija tipo francés, otras capital constante, otras un esquema mixto con interés simple sobre saldo. Y la regla de mora cambia igual: unas cobran porcentaje sobre la cuota vencida, otras un monto fijo por día de atraso, otras dan días de gracia antes de aplicarla.
Por eso la fórmula de amortización y la regla de mora se documentan y se aprueban por escrito durante el análisis inicial, antes de escribir una línea de código. El sistema se construye sobre la regla que la empresa ya usa, no sobre una genérica.
El alcance estándar cubre un esquema de financiamiento y una regla de mora. Si la empresa maneja varios esquemas distintos en paralelo, se evalúa aparte.
No toda venta es financiada. El sistema maneja la venta de contado con el mismo flujo: cliente, lote, descuento, precio final y registro del pago, pero sin generar plan de cuotas. El lote pasa a vendido igual y entra en los reportes de ventas e ingresos del periodo.
Con la fórmula de amortización que la empresa ya usa, documentada y aprobada durante el análisis inicial. Al confirmar la venta financiada, el sistema toma el monto financiado, el plazo, la tasa y la periodicidad, y genera la tabla completa: cuota por cuota, con fecha de vencimiento, capital, interés, cuota total y saldo restante.
El sistema registra abonos parciales y pagos extraordinarios, los aplica contra el saldo y recalcula lo que corresponda según la regla aprobada. Queda el registro del movimiento con fecha, forma de pago y referencia.
El alcance estándar cubre un esquema de amortización y una regla de mora, que suele ser lo que una lotificadora aplica a todos sus proyectos. Si la empresa maneja varios esquemas en paralelo, se evalúa durante el levantamiento y se cotiza aparte.
Sí, con control de usuario y registro de auditoría: queda constancia de quién hizo el cambio, cuándo y qué modificó. Las reestructuraciones complejas de crédito quedan fuera del alcance estándar y se evalúan por separado.
Sí. Al registrar la venta se puede aplicar un descuento sobre el precio de lista del lote, y el precio final resultante es el que alimenta el cálculo del financiamiento. El descuento queda registrado en la operación.
Sí. La tabla se puede imprimir o exportar en PDF para entregarla junto con el contrato, y el cliente puede consultar su avance en el estado de cuenta.
Este módulo es parte del sistema de control de lotes, ventas y cobranza. Los demás:
Una sesión de levantamiento de 60 minutos, sin costo, para revisar su estructura de proyectos, sus reglas de financiamiento y su proceso de cobranza actual. De ahí sale una propuesta con alcance y plazo cerrados.