Estructura completa de la lotificación —proyecto, etapa, polígono, manzana y lote— con medidas, colindancias, ubicación y estado que se actualiza solo conforme avanza la venta. Se acaba el descuadre entre la hoja de ventas y la de inventario.
En una lotificadora el inventario no es una bodega: es territorio. Cada lote tiene un código, un área, medidas por lindero, colindancias con los lotes vecinos y una ubicación dentro de una estructura que baja de proyecto a etapa, polígono, manzana y lote.
Cuando eso vive en hojas de cálculo, el descuadre es cuestión de tiempo. Un vendedor promete un lote que otro ya reservó. La hoja de ventas dice vendido y la de inventario dice disponible. Nadie sabe con certeza cuántos lotes quedan libres en la etapa 2 sin abrir tres archivos y cruzarlos a mano.
El costo no es solo administrativo. Prometer un lote que ya no está disponible obliga a reubicar al cliente, renegociar el precio o devolver la reserva, y en el peor caso termina en un problema legal si ya se firmó promesa de compraventa.
El sistema reproduce la jerarquía real de una lotificación, no una lista plana:
El desarrollo completo, con su nombre comercial, ubicación y datos generales. Una empresa puede administrar varios en paralelo.
Fases de habilitación y venta. Permite abrir la etapa 2 sin mezclar sus lotes con los de la etapa 1.
División mayor dentro de la etapa, según el plano de la lotificación.
Agrupación de lotes contiguos. Es como el vendedor y el cliente ubican físicamente el terreno.
La unidad de venta. Código, área, medidas, colindancias, ubicación, precio, observaciones y estado.
Disponible, reservado, vendido o escriturado. Cambia automáticamente al avanzar la operación comercial.
Este es el punto que elimina el descuadre. Nadie marca el lote a mano en ningún archivo:
Cada cambio queda registrado con fecha, hora y usuario, así que se puede reconstruir la historia de cualquier lote.
Todos los reportes se exportan a Excel y PDF para llevar a reunión o enviar por correo.
Consultando el reporte de inventario, que muestra en todo momento cuántos lotes hay en cada estado, filtrable por proyecto, etapa, polígono y manzana. El estado se actualiza automáticamente conforme avanza la operación comercial, así que lo que ve el vendedor es la situación real y no una hoja que alguien actualizó la semana pasada.
No es posible. Al registrarse la primera reserva el lote cambia de estado y deja de aparecer como disponible. El segundo vendedor lo ve reservado, con la fecha de vencimiento de esa reserva, y puede ofrecer otro.
Sí. La estructura contempla varios proyectos en paralelo, cada uno con sus propias etapas, polígonos, manzanas y lotes. Los reportes se pueden ver consolidados o por proyecto.
Sí. Cada lote guarda el área, las medidas por lindero y las colindancias con los lotes o propiedades vecinas. Son los datos que después se insertan automáticamente en la promesa de compraventa y en el contrato, que es donde tienen que ser exactos.
El lote regresa a disponible de forma automática al llegar la fecha de vencimiento registrada, sin que nadie tenga que acordarse de liberarlo. Queda el registro de la reserva vencida en el historial del lote y del cliente.
No. El alcance estándar cubre la estructura de inventario con medidas, colindancias y ubicación por texto, pero no incluye georreferenciación ni dibujo interactivo del plano. Es un componente que se puede desarrollar aparte y se evalúa por separado.
Este módulo es parte del sistema de control de lotes, ventas y cobranza. Los demás:
Una sesión de levantamiento de 60 minutos, sin costo, para revisar su estructura de proyectos, sus reglas de financiamiento y su proceso de cobranza actual. De ahí sale una propuesta con alcance y plazo cerrados.